Budismo kadampa

El budismo Kadampa es una tradición budista originada a partir de una de las tres grandes ramas del budismo, el Mahayana, originado en la India. Esta corriente budista no está exenta de polémica y en este video se irán revelando la historia y otros datos de interés, para conocer a fondo su doctrina.

¿Qué es el budismo Kadampa?

El budismo kadampa, que en la actualidad ha sido reimpulsado por lo que se conoce como Nuevo Budismo Kadampa, es una tradición del budismo que tuvo su origen el budismo mahayana que fuera fundado por Atisa Dipamkara Srigñana, mejor conocido como Atisha.

Si se realiza un análisis etimológico de la palabra, Kadampa está conformada por tres sílabas, cada una de las cuales posee un significado distinto. Así, la sílaba ka, contiene todas las enseñanzas del Buda Shakyamumi; Dam representa la síntesis de todas las enseñanzas de Buda en 21 meditaciones que fueran creadas por Atisha y; Pa, que se refiere a la persona que es fiel y sincero practicante de las aquellas meditaciones.

De acuerdo a los postulados del budismo kadampa, el camino hacia la iluminación, es un proceso que se da por etapas y se denomina Lamrim, que es donde se fundamenta esta corriente budista. El Lamrim es una práctica de un grupo de indicaciones que contienen las enseñanzas de Buda Shakyamuni.

El budismo Kadampa, o la Nueva Tradición Kadampa, fue fundada por Gueshe Kelsang Gyatso, conocido entre sus estudiantes como Gushe-la, maestro tibetano del budismo y la meditación, cuyo pensamiento e ideas han generado mucho debate en torno a la comunidad budista, ya que, entre otras cosas, no acepta la autoridad de los maestros budistas de la actualidad, entre los cuales destaca el Dalái Lama.

La Nueva Tradición Kadampa, representa un esfuerzo moderno por preservar las enseñanzas del budismo kadampa, el cual además intenta combinar el lamrim, con el Loyong, referido al adiestramiento de la mente y el tantra, cuyo objetivo es alcanzar la plenitud o iluminación del ser.

¿Quién es Gueshe Kelsang Gyatso?

Como se dijo anteriormente, es el fundador de la Nueva Tradición Kadampa, un movimiento que intenta preservar y difundir el dubismo kadampa. Nació en el Tíbet en el año de 1931, y con tan solo 8 años fue ordenado como monje budista, recibiendo por ello el nombre que hasta hoy le acompaña que, de acuerdo a los materiales consultados para este artículo significa “oceáno de buena fortuna”.

Desde ese momento, inició su profundo estudio en los centros de estudios monásticos más importantes del Tíbet, obteniendo posteriormente el título de Gueshe, cuyo significado es “amigo espiritual”. Pasó 18 años de su vida en retiros de meditación a los pies del monte Himalaya, bajo la tutela de su maestro y guía espiritual llamado Triyhang Rimpoché.

Hacia el año 1959 tuvo que dejar el Tíbet, y huyó hacia la India en donde vivió durante 17 años en un monasterio ubicado en la ciudad de Buxar. Es autor de más de 20 libros relacionados con el budismo y la meditación, así como de libros de corte filósofico. A continuación, nombraremos algunos de ellos:

    Ocho pasos hacia la felicidad.

    Nuevo manual de meditación.

    Budismo moderno.

    Comprensión de la mente.

    El camino gozoso de buena fortuna.

    Gema del corazón.

    Caminos y planos tántricos.

    La luz clara del gozo.

    El voto del Bodhisatva.

En este orden de ideas, Gushe-la se ha encargado de crear varios programas para el estudio del budismo, así como ha logrado establecer centros de estudio a lo largo del mundo, formando centenares de maestros, generando una numerosa comunidad de monjes y religiosas dedicadas al budismo kadampa.

Asimismo, se sabe que ha participado en los proyectos de construcción de templos para el culto a lo largo y ancho del mundo, en donde ha obtenido notoriedad.

Este maestro budista afianza la idea de la meditación y de la importancia de su aplicación diaria, para conseguir el objetivo de ser verdaderamente felices y mantener un buen corazón, que permita asimismo ayudar a terceros.

La figura de este monje, más allá de los conocimientos que pudiera tener, es especialmente admirado por su forma de vida, típica de un monje budista, por lo que antepone su propio ejemplo, como forma de hacer llegar y llevar el mensaje del budismo kadampa.

Prácticas del budismo kadampa

Como toda doctrina budista, el budismo kadampa posee una serie de prácticas con las cuales busca que sus seguidores alcancen la verdadera paz y felicidad, estados que, de acuerdo a sus postulados, se encuentran en la propia mente, es decir, no depende de factores externos.

Mantener la mente en un estado de serenidad y tranquilidad, garantiza que el individuo alcance la felicidad, pero, si por el contrario, la mente se encuentra en un estado de perturbación, a causa de un estado de insatisfacción, ningún cambio externo podrá lograr corregir esa molestia debido a que, según el budismo kadampa, el propio bienestar está en el propio ser, única vía para alcanzar la verdadera felicidad.

Así las cosas, de acuerdo al budismo kadampa, la meditación constituye una de las herramientas vitales para desarrollar los estados mentales que permiten alcanzar esa paz interior tan anhelada por todos, eliminando de esa forma cualquier perturbación u obstáculo que impida alcanzarla.

Según esta doctrina, para alcanzar los estados ideales de meditación, se hace necesario acudir a un maestro calificado en estas enseñanzas, junto con el estudio exhaustivo de los textos adecuados para ello. Así, el estudio y la meditación asistida por el maestro calificado disponen los postulados de esta religión, se pueden desarrollar tres estados de sabiduría: el primero, la sabiduría que nace de la escucha; el segundo, la sabiduría que proviene de la contemplación y; la tercera, la sabiduría que se origina de la meditación misma.

Finalmente, una vez se alcance a dominar los tres estados de la sabiduría mencionados en el párrafo anterior, es posible alcanzar la libertad plena de todas las faltas, culpas y confusiones que cada persona pueda tener. De acuerdo a sus postulados, para poder alcanzar ese estado de serenidad, es necesario, igualmente, crear las condiciones en el interior de cada persona, recibiendo las bendiciones e inspiración, purificando el karma negativo y acumulando una serie de logros.

Ahora bien, entre las prácticas que son implementadas dentro de esta doctrina budista están el Lamrim, loyong, mahamudra, la disciplina moral, los tres votos, bodhichita y las prácticas de Heruka y Vajrayoguini, a continuación, será analizados brevemente algunos de ellos.

Lamrim

Se trata de un conjunto de prácticas que componen el budismo tibetano y que, por supuesto, han permeado en el budismo kadampa. No son más que las distitintas etapas del camino hacia la iluminación y que fue extraída de la prolija obra del maestro Atisha, al cual se ha hecho refencia en las líneas precedentes.

La construcción de este conjunto de práctica, no se limitó solamente al Atisha, sino que otros maestros fueron complementando, con sus obras, los elementos definidores del lamrim. Así, Je Tsogkhapa, maestro budista tibetano fundador de la rama Gelug, conocida igualmente como Geluk o Gelugpa, una de las escuelas del budismo tibetano más importante, especialmente conocida por sus característicos gorros amarillos y por su máximo jerarca, el Dalai Lama.

Je Tsogkhapa se definía como el renovador de las enseñanzas dejadas por Atisha, y se estableció en el Monasterio de Ganden, donde se encuentra la cabeza de esa rama, el Dalai Lama. Los textos que han desarrollado el lamrim contienen la forma en la que deben recibirse las enseñanzas y el detalle de los rituales que el seguidor o discípulo debe llevar a cabo para obtener los beneficios de la práctica de la meditación.

El lamrim contiene tres clases de discipulos, los primeros, son aquellos que tienen el proposito de encontrar el mejor renacimiento para vidas futuras; los segundos, que quieren conseguir el nirvana y; los terceros, conformados por aquellos que desean la liberaciòn de todos las personas a través de la práctica de la bodhichita.

De esta forma, el lamrim constituye la base fundamental del budismo Kadampa, y se trata, como fue visto, de una serie de indicaciones que contienen las doctrinas del Buda Shakyamuni. Dentro del budismo kadampa, el conocimiento de estas prácticas es transmitido de los maestros a sus discípulos, conformándose así una especie de linaje que, de acuerdo a los seguidores de esta doctrina, ha sido ininterrumpido y tuvo como origen en Buda Shakyamuni, hasta llegar a los llamados guías espirituales actuales.

La práctica constante del lamrim así como la asimilación de sus enseñanzas, permite alejar a la persona de los problemas y, como ya fue mencionado anteriormente, se alcanza un estado pleno de libertad. La práctica del lamrim se basa en una serie de meditaciones, 21 para ser exactos, que contienen todas las enseñanzas, a través de las cuales es posible alcanzar la paz y alegría plena.

Loyong

El layong significa el adiestramiento de la mente, señala la doctrina del budismo kadampa que en la actualidad estamos atravesando un período de degeneración y excesos, debido a que existen una serie de elementos que impiden que las personas progresen en la práctica del dharma, que representa el orden natural de las cosas.

Sin embargo, a pesar del ambiente de excesos y degeneración que azota a la humanidad, es posible encontrar el camino correcto a través del adiestramiento de la mente, con la finalidad de transformar las dificultades que se viven en una serie de oportunidades que repercutan en el desarrollo espiritual individual.

Así, de acuerdo a los postulados del budismo kadampa, todos los seres humanos tienen a alejarse o frustrarse cuando surgen dificultades, mientras que nos alegramos cuando las cosas se están dando de forma natural y salen bien.

El desarrollo de la vida y los placeres del samsara, palabra del budismo que se utiliza para designar el ciclo del nacimiento, muerte y encarnación, no está exentos de momentos difíciles, por lo que a través de la disciplina o adiestramiento de la mente es posible controlar todas las situaciones que se nos presenten, sean positivas o negativas.

Adicionalmente, el budismo kadampa dispone que cada persona tiene la capacidad de transformar cualquier adversidad en una oportunidad, por lo que el sufrimiento tiene algunos aspectos positivos, porque permite limpiar el karma negativo, eleva la compasión, nos sensibiliza, aumenta nuestro sentido de desprendimiento con las cosas, disminuye el orgullo y permite superar los hábitos dañinos.

A través del loyong, nuestra mente alcanza un estado de estabilidad tal, que no será posible perturbarla y, por ende, podremos llevar una vida más feliz y tranquila. No importa que tan adversa o negativa pueda ser una situación, si podemos encontrar la forma de convertirla en una oportunidad, estaremos en el camino correcto hacia la plenitud de la iluminación.

Para el budismo kadampa, existen tres sentimientos que tienden a envenenar el alma de las personas, estos son: el odio, la ignorancia y el apego. Cuando el individuo experimento o atraviesa situaciones agradables, genera apego; cuando atraviesa situaciones desagradables, nace el odio y cuando se viven experiencias neutrales o sin incidencia, produce ignorancia.

Según la doctrina budista objeto del presente análisis, aquellas personas que tienen un grado avanzado de adiestramiento de la mente, esas mismas vivencias, en lugar de generar los 3 sentimientos negativos o venenosos, crean tres sentimientos positivos y considerados como virtusosos, el desprendimiento, el conocimiento y el antiodio.

Estas virtudes son los antagonistas naturales de los tres venenos señalados un par de párrafos atrás, y solo a través del adiestramiento de la mente, es posible desarrollarlas y poder dominarlas.

Mahamudra

El Mahamudra es una metodología budista que coadyuva en la conducción de la mente del individuo. De acuerdo al budismo kadampa, es la esencia misma del budismo, y para su correcto entendimiento es requerida la intervención de un guía espiritual debidamente preparado.

El mahamudra es una especie de estado de gran gozo y sabiduría, por lo que la meditación y su desarrollo pasan darle un gran significado a la vida de las personas practicantes del budismo kadampa.

La disciplina moral

Para el budismo kadampa es imperioso que cada individuo abandone cualquier camino dañino, reconociendo que el camino hacia la disciplina moral solo puede alcanzarse si cada persona reconoce las desventajas de las malas acciones, tales como matar, robar, mantener conductas sexuales inapropiadas, y se abstiene de cometerlas, eligiendo un camino libre de maldad.

En este aspecto, el budismo kadampa no parece alejarse de otras religiones como la cristiana, ya que alientan a sus seguidores a no mentir, no utilizar palabras que puedan ofender o no ser codicioso, son virtudes morales que el budismo kadampa, según su doctrina, estimula y considera como parte de la disciplina moral.

El lector puede darse cuenta que alcanzar el estado pleno de felicidad, ultimo objetivo de la doctrina budista, no es una labor que sea posible utilizando un solo método o factor, sino que se trata de un conjunto de herramientas y prácticas que las personas deben utilizar y ejecutar para conseguir llegar dicho objetivo.

La disciplina moral, así como el loyong o el lamrim, es requerida para conseguir la felicidad plena y, adicionalmente es el detonante para el renacimiento como ser humano. Para el budismo kadampa existen tres tipos de disciplina moral, la patrimoksha, caracterizada por el deseo de lograr la propia liberación; la bodhisatva  y la tántrica, estas últimas requieren que la persona tome una serie de votos, que serán explicados posteriormente.

Los tres votos

Como se asomó en el punto anterior, llegar a la disciplina moral requiere, en muchos casos, que cada individuo tome unos votos determinados. Dentro del budismo kadampa existen tres: los patrimoksha,los bodhisatva y los tántricos.

Los votos son promesas que realiza cada persona de no emprender ninguna acción dañosa, como las ya señaladas anteriormente, y para poder tomarlos, se necesita realizar una serie de rituales específicos.

Los votos pratimoksha hacen referencia a la liberación personal, y su fundamentación se encentra en el deseo que tiene el individuo por alcanzar dicha liberación, asumiendo el firme compromiso de seguir un camino libre de maldad y de perjuicios.

Dependiendo de la condición de cada persona, se asume un tipo de voto pratimoksha específico, así, si se trata de una persona dedicada a la vida laica, asume votos de este tipo para laicos, si se trata de una persona que asumió la vida de monje o religiosa, pues tomará los votos que esa condición requiere.

Los votos bodhisatva, se cimienta en la práctica bodhichita, y se traduce en la aspiración plena de lograr llegar a un estado de iluminación tal, que permita beneficiar a terceros. Por último, los votos tántricos, que solo pueden ser tomados por aquellos individuos que se inicien en las prácticas del tantra, una especie de doctrina que permite alcanzar la satisfacción.

Bodhichita

De acuerdo a la doctrina del budismo mahayana, las personas no pueden, simplemente, conformarse con encontrar la propia felicidad y liberación, sino que además debe aspirarse a alcanzar el beneficio y la paz para terceras personas. Las personas no iniciadas o practicantes del budismo experimentan los mismos padecimientos o sufrimientos que sufrían aquellos que eligieron el budismo, por lo tanto existe una especie de deuda para con aquellos que aun sufren, por no haber encontrado el camino hacia la liberación.

Opiniones sobre el budismo kadampa

Como quedó recogido al inicio de este artículo, el budismo kadampa es, actualmente, defendido por una organización o corriente conocida como la Nueva Tradición Kadampa, fundada por el ya citado Gueshe Kelsang Gyatso, y su desarrollo ha estado envuelto en una gran polémica, especialmente por su particular lucha y adversión al Dalai Lama, quien, además, fue maestro de Gyatso.

Desde la fundación de este movimiento, que se abrogó la doctrina del budismo kadampa, han surgido una serie de opiniones discordantes en torno a ella, así, algunos señalan sus bondades, otros, han apuntado a criticar y a responsabilizarles por una serie de eventos, sucesos y prácticas sospechosas, que se alejan de lo que la doctrina budista, especialmente la tibetana, representa.

Así, aquel movimiento es acusado de formar en serie a una gran cantidad de monjes. Algunas personas señalan que existen una serie de presiones sobre los centros de formación de la Nueva Tradición Kadampa, para poder formar cada vez más monjes de la doctrina. Como es sabido, el proceso para convertirse en monje requiere el cumplimiento de una serie de etapas y niveles específicos, que la persona debe ir superando de forma escalonada.

Cuando una persona se inicia en el camino de formación para convertirse en monje, empieza como getsul o novicio, luego de un tiempo, toma una serie de votos que lo convierten en un monje ordenado o gelong, y finalmente, se obtiene el grado de Geshe, que, de acuerdo al budismo tibetano, solo puede ser otorgado con el reconocimiento del Dalai Lama, y si de acuerdo a los materiales consultados, existe un conflicto entre este y el budismo kadampa, ¿Cómo es que Gyatso, alcanzó tal grado?.

El budismo kadampa, absorbido por el Nueva Tradición Kadampa, se apartó de los postulados de formación de monjes creados por el mismo buda, de manera que los monjes ordenados en esta corriente solo son reconocidos dentro de las filas de dicha doctrina. Asimismo, la Nueva Tradición Kadampa, ha sido vinculada con una serie de asesinatos de monjes budistas tibetanos de cierto renombre y muy cercanos a la figura del Dalai Lama.

Igualmente, se acusa a los seguidores de esta corriente de tener una estrecha relación de con las autoridades del gobierno de la República Popular China, que, como es bien conocido, tiene un especial pulso y reclamo sobre la región del Tíbet. Así, algunos monjes de la Nueva Tradición Kadampa, han sido vistos en actos del Partido Comunista Chino, por lo que se les acusa de conspirar con el gobierno chino, para controlar el Tíbet, una vez el Dalai Lama fallezca.

De la misma forma, el sistema de reencarnaciones de la Nueva Tradición Kadampa, difiere del budismo tibetano, y existe una serie de contradicciones en cuanto a ellas. De hecho, la interpretación de la reencarnación sería la vía por la cual lo seguidores de esta doctrina, tomarían control del Tíbet, una vez muera el Dalai Lama.

La Nueva Tradición Kadampa tiene además su propio sello editorial, a través del cual, según dicen algunos detractores, están reinterpretando algunas enseñanzas budistas y enalteciendo la figura de su fundador. Por último, sobre esta doctrina se ha vaciado una serie de acusaciones de racismo y clasismo, que no tienen cabida dentro de las creencias budistas tradicionales.

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